martes, 17 de noviembre de 2015

La descripción

Os dejamos aquí la presentación que utilizaremos en clase para trabajar la descripción.

 

miércoles, 28 de octubre de 2015

Repasemos las dos primeras unidades

El examen de la unidad 2 se acerca, toca repasar conceptos y ver si los tenéis asimilados. A continuación os dejamos un crucigrama interactivo. ¡Cuidado! Únicamente tenéis 50 minutos para contestarlo. 

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martes, 28 de abril de 2015

Las temidas exposiciones orales

Las exposiciones orales suelen ser una de vuestras peores pesadillas. Por norma general, vuestra intuición os indica si lo habéis hecho bien o no pero es habitual que no entendáis de dónde sale la nota numérica. Por este motivo, las profesoras de lengua castellana hemos creado esta rúbrica. En todos los cursos la estamos usando como herramienta de evaluación.


miércoles, 15 de abril de 2015

Las tipologías textuales: un reto

Lleváis años estudiando y poniendo en práctica las tipologías textuales. ¿Quién no ha escrito un texto argumentativo o un ensayo en algún momento de su escolaridad? Puesto que es un tema recurrente en las PAU, os facilitamos estas rúbricas para que hagáis una autocorrección de la instancia  y del texto científico que habéis hecho en clase recientemente.
¡Ánimos!




Rúbrica para el texto científico-argumentativo  
Rúbrica para la instancia

jueves, 26 de febrero de 2015

Así soy yo...

Os proponemos una actividad muy sencilla, pero que requiere cierta concentración... Debéis seleccionar una canción especial para vosotros, que os recuerde una emoción vivida, una sensación, una experiencia… Y a partir de ella deberéis destacar los rasgos más definitorios de vuestra personalidad, aquello que os hace ser únicos. 

No debe ocupar más de siete líneas. Adelante, ¡buscad dentro de vosotros mismos!

jueves, 29 de enero de 2015

¿Qué significa escribir?

En el transcurso de los siglos, grandes autores han definido con sus propias palabras el concepto de literatura. ¿Qué significa para vosotros escribir? ¿Con cuál de estas afirmaciones os sentís más identificados?

¡Esperamos vuestros comentarios!

viernes, 9 de enero de 2015

¿Cómo podemos mejorar la expresión escrita?


Corregir una expresión escrita no es tarea fácil. La idea puede ser original y el redactado poco claro. Las faltas de ortografía pueden dificultar la conexión con la trama y la puntuación (o su ausencia) entorpecen la lectura. ¿Cómo lo solucionamos? ¿Cómo podemos mejorar nuestro redactado? Prestad mucha atención a la rúbrica de corrección que usamos las profesoras.  

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Un texto narrativo con alteración en la trama

Ahora que sois unos expertos en textos narrativos, os proponemos la lectura de esta expresión escrita de vuestro compañero Joel C. de 4ºA. ¿Identificáis las alteraciones temporales en la trama? ¿Cuál es la diferencia entre trama e historia?
¡Leed con mucha atención!

La promesa
Y de repente, cuando todos ya estábamos a punto de ir a descansar se oyó una explosión enorme. Los hombres de mi batallón reaccionaron poniendo a punto nuestras ametralladoras MG para el contraataque. Divisamos un escuadrón de cazas soviéticos LaGG-3 bombardeando nuestras trincheras del ala derecha de nuestro complejo defensivo. Nunca  olvidaré  esta fecha: 21 de julio de 1943. Entre mi batallón reinaba una confusión total. Mientras mis soldados contraatacaban, yo me fui a ver al capitán Schfëiger.  La escena era terrorífica, el humo proporcionaba una visibilidad casi nula. Oía a los hombres gritar de dolor y suplicando por una dosis de morfina para aplacar su sufrimiento. La verdad es que en el frente avanzado oriental no teníamos material sanitario, así que lo único que podíamos hacer por aquellos soldados era rezar.  Apunto de entrar en la oficina del capitán Schfëiger, un escalofrío me recorrió el cuerpo: mi hermano Mark estaba destinado en el ala derecha de nuestras trincheras justo antes del ataque…
Era 5 de marzo de 1941. Yo, el teniente Karl Müller, oficial al mando del batallón Tigre y mi hermano, el suboficial Mark Müller estábamos en casa de mis padres. A la mañana siguiente nos destinarían al frente oriental para combatir el comunismo. Esa noche fue muy especial. Nuestra familia y nuestros amigos nos vinieron a despedir. Mi hermano estaba entusiasmado con la idea de partir al frente para servir a la patria y al Führer. Yo, que ya había servido en la conquista de Polonia en el 39 y en la conquista de Francia el en 40, no estaba muy seguro que la conquista de la URSS culminara con el éxito alemán. A la mañana siguiente partimos junto a otros miembros de la Wehrmacht. Los dos primeros años que estuvimos en territorio soviético nuestra guerra relámpago funcionó como la seda, aniquilando los focos de resistencia que se presentaban ante nosotros en nuestro avance hacia Moscú. Los problemas llegaron en 1943, un invierno gélido. Mis hombres y yo recibimos la orden del capitán Schfëiger de detener el avance ya que nuestros tanques panzers no podían continuar avanzando a causa de la falta de combustible. Todos sabíamos que un batallón de infantería perdido en el vasto territorio de la URSS y sin refuerzo de carros blindados ni aviación sería una presa fácil, pero no podíamos dar marcha atrás. Así que con resignación empezamos a cavar trincheras y fortificaciones defensivas. Le asigné a mi hermano, aunque también subordinado, que se llevase a veinte de los cien hombres que tenía a mi cargo para defender el ala derecha . Nunca olvidaré esa fecha: 21 de julio de 1943. Cuando estaba a punto de entrar en la oficina del capitán me di cuenta de la estupidez por la cual estábamos a punto de morir todos: las ansias de poder y las ideologías. Así que pensé que ya no sería el oficial al mando de un batallón, ni el descendiente de una familia acomodada alemana. En ese momento solo era un hombre en busca de su hermano. Cuando llegué al ala derecha de las trincheras los soldados soviéticos, que nos triplicaban en número, ya habían roto nuestras defensas y hecho prisioneros. El batallón se rindió y nos hicieron prisioneros. En medio de la confusión, no pude ver si mi hermano estaba con vida. Había decenas de cadáveres por el suelo y a los prisioneros tomados en el ala derecha ya habían sido transportados.

Yo fui a parar a un campo de concentración soviético. Nunca más supe nada de mi hermano. De todas las promesas que hice, la que más me dolió romper fue la que le hice a mi madre la noche de 5 de marzo del 41: “no te preocupes mamá, yo cuidaré de Mark. Te juro que volverá con vida…”